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Quizás sea la crisis, quizás los complicados tiempos sociales que nos ha tocado vivir, quizás simplemente sea pura coincidencia pero lo que sí parece cada vez más claro es que la demanda de detectives privados en Mallorca ha aumentado de forma considerable en los últimos años. Incluso, más si cabe, en los últimos meses.

detective privado mallorca

Desde Detectib, hemos visto como una profesión principalmente dedicada a la investigación de infidelidades y búsquedas de personas desparecidas ha ido derivando en el seguimiento de grandes fortunas, empresarios, herencias y adolescentes buscando futuros demasiado inciertos y poco legales.

La profesión se está acercando a la sociedad, que conoce más sobre ella y ya no se avergüenza de pedir ayuda cuando ven que los cauces habituales no le funcionan: gente cansada de esperar a que su caso se solucione en los Juzgados, a que la Policía encuentre pruebas que parecen haberse borrado, a que su problema no sea considerado digno de atención o, simplemente, personas que quieren cubrirse las espaldas antes de tomar una determinada decisión.

Mallorca posee además unas características propias muy curiosas que se muestran como un terreno de cultivo ideal para los trabajos de un detective privado: la isla es un lugar de paso en verano de más de 12 millones de personas llegadas desde todo el mundo, donde ni razas, colores o formas de vestir sorprenden a nadie y donde esconderse puede resultar relativamente sencillo.

Tanto es así que desde Detectib trabajamos a menudo con agencias de detectives extranjeras para coordinar investigaciones y búsquedas de personas que están siendo objeto de un seguimiento detallado.

Por otro lado, ser detective en Mallorca da la oportunidad de trabajar para personas de todo tipo y condición. Contratar a un detective no es algo exclusivo de las personas con mayor poder adquisitivo, si bien es cierto que en una isla donde se dan cita algunos de los empresarios y políticos más importantes del mundo, la investigación secreta es un área muy recurrida en estas esferas.

En la mayoría de los casos, se trata poco más que de vigilancias relacionadas con la seguridadprivada de grandes personalidades que nos visitan cada verano o de la investigación financiera de personas con las que se está pensando hacer negocios. Pero también hay muchas peticiones de padres que quieren conocer qué hacen sus hijos cuando no están en casa, algunos para prevenir males y otros para atajar problemas mayores.

La realidad es que la profesión está viviendo una época convulsa, con una legislación nueva en ciernes y con una demanda cada vez más variada y creciente. Un panorama interesante sobre el que reflexionar y en el que trabajar.