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falsificación de documentos y detectives privados
La falsificación, alteración o modificación de determinados documentos o de diversos elementos de los mismos constituye un delito de falsedad documental, que dependiendo del tipo de documento puede ser, una falsedad de documento público o privado.

La consecuencia jurídica (la pena a imponer por el delito) será más grave en unos casos que en otros, dependiendo del documento falsificado, y de las consecuencias acarreadas. Se trata de un delito doloso, es decir, intencional y de carácter técnico que muchas veces requiere, además de la intervención del detective, la de peritos calígrafos y documentólogos.

En Detectib sabemos mucho de falsificaciones y de sus consecuencias, pero sobre todo, sabemos detectarlas. Por eso en este artículo, vamos a darte diversos ejemplos de documentos que habitualmente se falsifican, y que puede ser que te hayan pasado desapercibidos en algún momento de tu vida jurídica; o en su defecto, te servirá para estar alerta y ante la duda consultar a profesionales en la materia.

Los documentos que se suelen falsificar más habitualmente y que quizá nos sorprendan

La detección de documentos falsificados requiere vigilancia debida por parte de cualquier particular o empresario. Algunos documentos son más susceptibles de alteración, y algunos sectores o actividades empresariales tienen más riesgo que otros, y es importante distinguir entre la falsedad del documento en sí o sólo de su contenido (por ejemplo un currículo, o la documentación fiscal o contable, facturas) que requieren de la investigación del detective para cotejo de su certeza.

Evidentemente, el daño que pueden causar este tipo de falsedades, especialmente cuando queremos contratar con empresas que creemos (y precisamos) que sean solventes, puede ser importante y por ello requiere una investigación previa ante la más mínima duda o incluso, preventivamente, en cualquier contratación de cierta entidad económica.

Hay otros documentos, cuya pericia para la detección de falsificaciones requiere además de especialistas concretos, y este es el caso de los peritos calígrafos y especialistas en documentoscopia, que normalmente intervienen en el análisis de falsificaciones de mayor entidad, donde intervienen intereses más importantes, como un DNI, un pasaporte, un permiso de trabajo, contratos, o documentos de garantías bancarias por ejemplo.

La Documentoscopia, es la rama de la Criminalística que se ocupa de determinar la autenticidad o falsedad de un documento o de su contenido, así como de la identificación de los autores de la copia fraudulenta, y es una ciencia que va más allá de la simple autentificación de la letra o la firma documental, aunque también la incluye; de ahí la importancia de contar con profesionales acreditados y con conocimientos específicos sobre esta materia.

Hemos de tener en cuenta que cada tipo de documento requiere de un análisis concreto y diferente, ya que no será lo mismo la detección de billetes falsos, o de un documento de identidad que un documento manuscrito o una firma en un contrato.

En la actualidad, se ha dado un salto cualitativo a la hora de descubrir falsificaciones, ya que hasta el momento  las más habituales eran las comentadas, relativas a engañar u obtener un beneficio económico en la contratación con empresas o en el caso de los engaños más elaborados, realizar una estafa por medio de falsificación de títulos académicos, o de copias o duplicados de escrituras de titularidad por ejemplo.

Pero como decimos, en el ámbito tanto de las empresas como de los particulares, nos encontramos que en este momento, se han disparado las cifras de los casos de suplantación de identidad en redes sociales, (causando entre otros, un perjuicio al derecho a la propia imagen) e incluso la suplantación de cara a créditos bancarios y en entidades de crédito que no verifican de una forma exhaustiva la identidad del contratante.

También nos encontramos con las falsificaciones más “light” pero no por ello menos peligrosas o susceptibles de generar un perjuicio menor, como son las alteraciones documentales, de forma que si bien el documento es “auténtico” su contenido en cuestión no lo es: pensemos por ejemplo en un certificado de matrimonio donde se altera el nombre de uno de los contrayentes para adquirir un permiso de residencia o incluso una nacionalidad.

Quizá veamos estos ejemplos muy lejanos pero no lo son: con la mera fotocopia del documento de identidad, (que solemos facilitar alegremente en cualquier contratación nimia) se han solicitado créditos, abierto cuentas por internet, realizado contratos de arrendamiento por personas sin solvencia… o cosas más graves y normalmente realizadas por estafadores más “profesionalizados” como la falsificación de tarjetas de crédito, cheques, u otros documentos cambiarios.

Y todo ello utilizando la identidad (suplantando) al incauto que un día dejó (e incluso exhibió) su DNI o una fotocopia. Evidentemente, esta suplantación, también conllevará la falsedad en documentos privados, ya que implica la falsificación de la firma en cada uno de los negocios jurídicos realizados. Evidentemente el perjuicio económico e incluso de credibilidad que se nos puede causar de cara a terceros puede llegar a ser irreparable.

Otro caso muy común: las autorizaciones de todo tipo, relativas al menor en caso de crisis o separación conflictiva de pareja. Tanto para realizar actos que afectan a la patria potestad, (y en los que se requiere el consentimiento de ambos progenitores), como por ejemplo para la obtención de beneficios sociales o públicos. Para todos estos casos nos hemos especializado en Detectib.

Las nuevas tecnologías nos facilitan el trabajo de análisis de documentos falsos a los profesionales, pero tengamos en cuenta que también, por ende, son instrumentos que usan los falsificadores ya a un nivel más profesional. Por eso, ante cualquier posible falsificación, necesitaremos contar con profesionales expertos, y especialmente si vamos a requerir acudir a un proceso judicial, será necesario además el dictamen pericial de un especialista.