Los detectives privados en Mallorca deben hacer frente cada día a la investigación de muchos tipos de casos, como los delitos informáticos. Con la evolución de las nuevas tecnologías los delitos informáticos no solo se han incrementado en número sino también en forma ya que cada vez proliferan nuevos tipos de delitos en Internet.

Uno de los tipos de investigación de delitos informáticos más habituales que realizan los detectives privados es la suplantación de identidad. Una persona adquiere la identidad de otra después de haber obtenido datos o información sensible suya que después usa por medio de Internet para obtener algún beneficio. Este delito puede derivar en situaciones delicadas ya que, con cierta regularidad, se dan casos en que el delincuente utiliza esa información para lucrarse con las cuentas bancarias de la víctima, comprar productos en la red, etc.

Otro de los delitos informáticos más comunes es el espionaje industrial. Los delincuentes utilizan las bases de datos de las empresas, los emails y otras vías digitales para transferir información valiosa a la competencia.

El fraude empresarial es otro de estos delitos, ligado también al anterior. En este caso puede llevarse a cabo de distintas maneras, como la creación por parte de empleados o directivos de compañías paralelas a las que desvían clientes e, incluso, dinero. La utilización de los medios informáticos es clave para llevar a cabo este tipo de delitos.

El acoso en Internet es también uno de los delitos que sufre mucha gente en la actualidad y el cual se ha visto incrementado de manera importante tras la utilización de las redes sociales por una amplia mayoría de la población.

La intrusión en sistemas informáticos ajenos sin autorización también es una práctica ilegal que se ha ido desarrollando con los años. Puede ser, por ejemplo, la intrusión al sistema informático de una empresa para sustraer información, a la base de datos de una entidad bancaria o la obtención de información personal de alguien.

El mal uso de los recursos digitales de una empresa también es una práctica que investigan los detectives especializados en análisis informático forense. Por ejemplo, el uso de las redes sociales en horario laboral es uno de los problemas a los que se enfrentan cada día las empresas. Los usuarios de Internet pasan en estas plataformas una gran parte del tiempo que están conectados, por lo que su uso durante las horas de trabajo puede suponer un gran problema para la productividad de los trabajadores y de las empresas.